Mostrando entradas con la etiqueta sorpresa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sorpresa. Mostrar todas las entradas

domingo, 5 de diciembre de 2010

ASUNCIÓN ESTÁ...MUY ENFADADA.

Bueno, pues se desveló el misterio porque tomé cartas en el asunto y me negué a seguir guardando el secreto. Si tardan un poco más en sacar a mi pobre prima Asunción del error, pierdo los nervios y ella pierde el pelo. Así, literalmante. Y no es porque se le fuera cayendo por la preocupación, ni porque las de mi familia Rex seamos de pelo más bien justito, no, es porque para aparecer guapa y adornada ante Paco, para acapararlo por si alguna lagarta trataba de engatusarlo, pues se ha ido haciendo unos adornos en la cabellera de lo más pintoresco -nunca mejor dicho- como ponerse mechas rojas, desplegarse unos rizos que iban en todas direcciones (ahora se dice, pelo disparado) y dejarse unas pequeñas extensiones en la nuca que parecía la coletilla de los toreros antiguos de élite...

Resulta que el pobre e inocente Paco, no sabía el dolor que ocasionaba su inocente, pero a la vez, grandioso secreto y su susto cuando le conté las penas de Chon, le hizo reaccionar y contarle a su mujer cómo aprovechando estos momentos de bajada de precio en viviendas, ha comprado un bonito y coqueto chalet en la playa de Mazarrón en Murcia, nuestra tierra.

Para los que conozcan la zona, es una casona antigua al final del paseo principal, hoy casi escondido entre tanta vivienda monstruosa que se ha ido construyendo y que siempre hizo las delicias en la ilusión de Asunción. De ella y de mucha gente. Mías también.

Esa especie de palacete en pequeño, pero grande como para poder presumir de chalet, desde donde se ve el mar, casi en primera fila, estuvo durante un par de décadas o más cerrado. Con aspecto fantasmagórico dicen, que por allí se quedó vagando el alma en pena de su antigua dueña, una elegante meretriz de lujo, a la que un ciego admirador le pagó con esa vivienda su triste historia de amor que no viene ahora al caso.

Paco la ha reformado y recuperado él mismo con tres o cuatro operarios más, quitando horas a su descanso y a su familia a la que estaba seguro de compensar en breve...

¡Qué bonito...! ¿no? ¡Ja!...Chon lloraba y se reía y parecía una cría disfrutando con la noticia, pero después...Se ha peinado como una ermitaña, se ha quitado las extensiones y creo, según sus hijas, que aún le habla con monosílabos al marido "infiel" que no lo era pero que para ella, como si lo hubiera sido. ¡Qué cabreo tiene!

De momento, no sabe que yo conocía el secreto (¡madre mía, si se entera) y ahora voy a ver si le quito de la cabeza que contrate a no sé quién para que haga un exhorcismo antes de ocupar el dichoso chalet por si la madame está por allí de "okupa"...

Perlas del Segura