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martes, 8 de septiembre de 2009

DE VUELTA



No se me han acabado las vacaciones, no. Las mías, desde la jubilación, son eternas y solo trabjo en aquello en lo que he de implicarme a gusto porque eso de estar ocioso, no me va, pero es una gozada no estar pendiente de horarios, de organizaciones estrictas, de responsabilidades más o menos peliagudas y de rendir cuentas a alguien que siempre,o casi sempre, va encontrar un "pero" en la perfección porque de lo contrario no sería el jefe.

Lo peor es que la jubilación, viene marcada por el paso indefectible del tiempo. Aparece alguna que otra "gotera" y al subir las cuestas, llegas casi de las últimas...Vaya...¡sorpresa! Pero si estoy muy bien ¿a qué se debe eso? ¡Je, je...! No sé si me ha parecido oír una risilla maliciosa.

Pues a los más jóvenes os digo, que deseo de corazón que tengáis un buen trabajo,duradero y fuera de crisis, es decir bien remunerado y ¡cómo no!, que lleguéis a estas otras vacaciones desde donde se nota pasar el tiempo con la placidez con que se notan las caricias.





Y para los más curiosos o sensibles que me siguieron en la última entrada, os diré que el jilguero descolorido y descarado que tuvimos dieciocho días en casa...Se fue. Voló glorioso por su cuenta el muy ingrato y ni un pio de agradecimiento después de darle de comer en nuestra mano. Un descuido mío por abrir las ventanas de mi cuarto de par en par sin acordarme de la naturaleza de mi invitado, confiada en exceso en que su agradecimiento pajaruno sería más fuerte que sus ganas de volar alto y lejos...¡Yo que soñaba para él un entorno verde y florido por los cauces del Turia! Y es que, no es por disculparlo, pero pienso que tenía complejo con eso de ser mitad jilguero y mitad gorrión. No cantaba como aquellos y, encima, sacó la picardía absoluta de su otra mitad como pájaro vulgar. Eso le salva para disculparlo -solo un poco- y que siga en mi recuerdo, porque de lo contrario...¡qué corcho! ¿Pues no que me estoy emocionando por un pequeño pajarico?

Perlas del Segura